Solo Lideres
Antonio Pujía, el artista de la cera

Antonio Pujía, el artista de la cera

En el año 2018 falleció un escultor ítalo-argentino que supo mostrar su talento a través de múltiples soportes, brillando especialmente gracias una técnica basada en el uso de cera de abeja.

Antonio Pujía nació el 11 de junio de 1929 en Polia, un pueblo del sur italiano. Cuentan que era apenas un niño cuando, extrayendo arcilla de la orilla de un arroyo cercano a su casa, empezó a moldear sus propios juguetes. La pasión por la escultura, evidentemente, estaba en su sangre.

En 1937, Antonio llegó a Argentina con su madre y su hermana mayor. Varios años antes ya se había instalado su padre. En sus primeros tiempos en el territorio argentino, ante las dificultades para expresarse en español, empezó a dibujar diferentes escenas que le llamaban la atención. El arte, otra vez, se hacía parte de su vida cotidiana.

Pese a la oposición inicial de su progenitor, Pujía se formó en la Escuela Nacional de Bellas Artes Prilidiano Pueyrredón y en la Escuela Superior de Bellas Artes Ernesto de la Carcova. Con los conocimientos teóricos y técnicos necesarios más su talento innato, logró desarrollar una exitosa trayectoria que incluyó la docencia.

Con los años llegaron numerosos premios y aclamadas exposiciones. Pujía trabajó con oro, plata, bronce y mármol, creando obras de lo más diversas. Sin embargo, su apego por la escultura a la encáustica le valió un reconocimiento especial.

Esta técnica antigua se basa en la utilización de cera de abeja como aglutinante. No son muchos los artistas que la dominan, ya que exige una gran rapidez y precisión debido a la velocidad de secado. Pujía consiguió volverse un experto y así pudo dotar a sus trabajos de una expresividad sorprendente.

A la hora de describir las bondades de la cera, el escultor destacaba que su color no cambia con el paso de los años y que la pigmentación resulta muy viva. En su producción de la última etapa, por ejemplo, esta sustancia le ayudó a desarrollar una serie dedicada a la mujer.

El diseño de los Premios Podestá y una medalla conmemorativa de la asunción de Raúl Alfonsín a la presidencia forman parte del legado de Antonio Pujía, quien falleció el 26 de mayo de 2018. El artista no solo seguirá viviendo a través de sus obras, sino también en las manos de sus discípulos, a quienes transmitió los secretos de la encáustica.
 



Texto: Redacción Sólo Líderes