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Daniel Humm, un chef sobresaliente

Daniel Humm, un chef sobresaliente

Que el restaurante neoyorquino Eleven Madison Park figure entre los mejores del mundo es mérito de un suizo con amplia experiencia como cocinero que llegó a ser merecedor de una estrella Michelin con apenas 24 años de edad.

La comuna suiza de Strengelbach fue testigo de su nacimiento en 1976 y la ciudad estadounidense de San Francisco lo vio llegar hace más de una década con una muy buena formación culinaria y un preconcepto que lo llevó a asociar a la comunidad norteamericana con la mala alimentación. Daniel Humm, un chef que desde su adolescencia se dedica a la gastronomía, creía que gran parte de los ciudadanos de Estados Unidos basaba su dieta en hamburguesas, pero hoy ya ha descubierto que allí también hay público para propuestas exclusivas y creativas.

En 2006, su destino comenzó a cambiar de la mano de Danny Meyer, el empresario que lo contrató como chef ejecutivo del restaurante Eleven Madison Park. Cuatro temporadas más tarde, Humm se asoció con Will Guidara y ambos compraron este establecimiento ubicado en Nueva York donde los comensales degustan pocos pero distinguidos platos, entre los cuales aparece por ejemplo un postre a base de chocolate de la marca Mast Brothers y pato asado con lavanda y miel.

A este artista de las recetas que cautiva los sentidos con presentaciones elegantes, coloridas y minimalistas, lo respaldan varias estrellas Michelin y reconocimientos como el de Chef of the Year por parte de la revista “Tapas” y el de Cocinero Excepcional concedido por James Beard Foundation, por ejemplo.

El restaurante que gestiona y que le ha permitido lograr una mayor visibilidad a escala mundial, en tanto, lideró en 2017 el ranking The World’s 50 Best como el mejor del planeta, un puesto que Humm aspira a conservar desarrollando una gastronomía saludable de ingredientes frescos y escasos que luzcan estéticos y originales, resulten deliciosos y cuenten una historia vinculada a las raíces u orígenes de la región. Para ello, acostumbra a combinar los comestibles que adquiere de productores locales con la estructura de un mosaico, logrando múltiples capas y aplicándole detalles para volver a cada plato único e inolvidable.
 



Texto: Redacción Sólo Líderes