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Historia Fueguina: Galería Temática de Ushuaia

En octubre de 2013 nació un espacio pensado para reconstruir y narrar el rico pasado de Tierra del Fuego. Más de un centenar de figuras en tamaño real, acompañadas por réplicas de objetos de tiempos pretéritos, permiten dar a conocer tradiciones y leyendas del extremo sur argentino.

Una audioguía en diversos idiomas hace que ningún visitante se quede afuera de la propuesta, que se constituye como uno de los grandes atractivos turísticos de la Patagonia.

Tierra del Fuego es una provincia que atrae por múltiples razones. Es indudable que sus majestuosos paisajes llaman la atención de viajeros de todos los continentes, que quieren sentir en carne propia la experiencia de estar en el “fin del mundo”. Pero la historia de la región, donde se mezclan las vivencias de las comunidades aborígenes con los aportes de los inmigrantes europeos y los esfuerzos del Estado argentino para consolidar las primeras poblaciones, también resulta fascinante.
En Ushuaia, la capital provincial, existe un lugar que apela a la creatividad y al trabajo científico para difundir este vasto legado. Se trata de Historia Fueguina, una galería temática que, por sus características, enseña y entretiene de manera simultánea.
El pilar de Historia Fueguina es la reconstrucción de escenas a través de figuras creadas en tamaño natural. El desarrollo artístico de estas figuras corrió por cuenta del estudio de Fernando Pugliese, un escultor que creó estatuas de Juan Domingo Perón, Alberto Olmedo, Tato Bores, Jorge Luis Borges y Sandro, entre otras personalidades argentinas, y que también realizó trabajos para el parque temático Tierra Santa de la ciudad de Buenos Aires. Para cuidar los detalles históricos, el museo apeló a diversos profesionales de reconocida trayectoria, como el historiador Arnoldo Canclini y el antropólogo Ernesto Piana.

Un viaje al pasado

La galería temática propone meterse de lleno en la historia de Tierra del Fuego. Los visitantes, además de sorprenderse con la impactante apariencia de las figuras, realizan el recorrido con una audioguía disponible en español, inglés, portugués, italiano y otras lenguas. Las escenas son interactivas: es posible “ingresar” a ellas y fotografiarse con los personajes. El enriquecedor paseo, de esta forma, puede quedar inmortalizado en un sinfín de imágenes.
El viaje en el tiempo comienza en la época de los haush, los shelknam y los yámanas, pueblos indígenas que habitaban estas tierras antes de la llegada del hombre blanco. El museo cuenta que los yámanas, también conocidos como yaganes, vivían en las costas, dedicándose a la pesca, la caza y la recolección. Se trataba de comunidades nómades que se extendían desde el canal Beagle hasta el Cabo de Hornos, refugiándose en chozas hechas con madera y cuero. Los yámanas se destacaban por su habilidad para la construcción de canoas: cocían entre sí la corteza de los árboles y dejaban una abertura realizada con un armazón de ramas.
Los shelknam u onas eran otro grupo aborigen de Tierra del Fuego, que se dividía entre los hershka –instalados entre Río Grande y las montañas de la zona sur– y los parika –que residían entre el Estrecho de Magallanes y Río Grande–. Nómades al igual que los yámanas, los shelknam sobresalían por su habilidad con el uso del arco y flecha para cazar guanacos y otros animales.
El tercer pueblo originario retratado en Historia Fueguina es el haush, que habitó en la Península Mitre. Sus integrantes solían cubrirse el cuerpo con cuero de guanaco para soportar el clima gélido.

Los expedicionarios europeos

El museo dedica una sección al HSM Beagle, el bergantín al mando de Robert Fitz Roy que realizó importantes expediciones en la región patagónica. La embarcación del vicealmirante británico trasladó a cuatro jóvenes aborígenes al Viejo Continente y un año y cuatro meses después los llevó de vuelta a Tierra del Fuego. En ese segundo viaje del HSM Beagle al extremo austral iba a bordo el naturalista Charles Darwin. El resultado de la experiencia educativa con los nativos no fue muy bueno: a su regreso, algunos se sumaron a las revueltas contra misioneros europeos.
Ernest Shackleton también tiene un lugar especial en la galería temática de Ushuaia. El navegante dirigió tres expediciones para explorar la Antártida, realizando importantes hallazgos. El espíritu aventurero y la determinación de Shackleton hicieron quedar en la historia al rompehielos Endurance, que finalmente se hundiría en el Mar de Weddell.


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Texto: Kamala Bonifazi y Julián Pérez Porto