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Julia Roberts: Mujer Bonita

Julia Roberts: Mujer Bonita

Desde hace varios años, Julia Roberts lidera el ranking de las mujeres más bellas del mundo. Su sonrisa perfecta le ha permitido asimismo acumular elogios a escala internacional, mientras que su excelencia como actriz la ha posicionado como una de las artistas más famosas y mejor cotizadas de Hollywood.

Dueña de una sensibilidad exquisita y una fina destreza para generarle al espectador toda clase de emociones según las vivencias de los personajes que desarrolla para cada proyecto, Julia es una estrella consagrada que siempre se reinventa para poder mantener su vigencia y sorprender, desde pantallas chicas y grandes, a quienes la admiran.
Para equiparar un poco la balanza, también hay que reconocer que esta celebridad que lleva décadas cautivando a públicos de diferentes generaciones y nacionalidades no ha dejado conformes a todos los que alguna vez trabajaron con ella. Con el tiempo, aseguró la prestigiosa actriz, el amor de su familia la ayudó a dominar su carácter, mejorando así su temperamento y la convivencia con los equipos de trabajo.

Su vida profesional antes del gran salto a la fama…

Julia Fiona Roberts nació el 28 de octubre de 1967 en la ciudad estadounidense de Smyrna. Sus progenitores, Betty Lou Bredemus y Walter Grady Roberts, habían contraído matrimonio dos años antes y, en 1972, resolvieron ponerle fin a la pareja.
Apenas había transitado la primera década de su vida cuando esta exitosa actriz debió enfrentar el fallecimiento de su padre como consecuencia de un cáncer de faringe.
En épocas en las cuales crecía y se instruía en su localidad natal, la actuación no era su prioridad: sus aspiraciones juveniles se centraban en la carrera de veterinaria y, más tarde, terminó acercándose al periodismo. El destino, sin embargo, le tenía preparada una actividad de mucha exposición que le quitó anonimato y le ha dado un sinfín de privilegios.
“Firehouse” fue la película que marcó en 1987, su debut en el séptimo arte pese a haber tenido un papel muy pequeño en ella. Gracias a la gestión de uno de sus hermanos, Julia consiguió otra oportunidad para actuar, esta vez en “Blood red”, un filme que tampoco le sirvió para consolidarse delante de la pantalla. Así estuvo un tiempo sumando experiencia en múltiples proyectos cinematográficos que no le alcanzaron para elevar su perfil, hasta que se le abrieron las puertas de la serie televisiva “Miami Vice” y brilló en “Mystic Pizza”, una comedia que se estrenó en 1988. Desde entonces, hubo un antes y un después en la realidad laboral de Julia y ella se esforzó para demostrar que confiar en ella daba buenos frutos.

Popularidad sin límites
Herbert Ross la dirigió en “Magnolias de acero”, un largometraje que, además de permitirle compartir cartel con artistas como Shirley MacLaine y Sally Field, le resultó útil para fortalecer su carrera a través de nominaciones y premios, ya que obtuvo en ese marco su primer Globo de Oro y logró estar nominada al Óscar. Ya no había vuelta atrás en el romance eterno entre la cámara y ella.
Cuando aceptó protagonizar “Mujer bonita” en compañía del galán Richard Gere, Roberts jamás imaginó la revolución que causaría ese desafío artístico en el cual le tocó interpretar a una prostituta. La película, más allá de las recaudaciones millonarias que generó, la benefició con más galardones y reconocimientos pero también le garantizó ser recordada y conocida en el mundo entero para siempre.

Tres íconos mundiales: Mujer Bonita, Durmiendo con el enemigo y Campanita
Esta comedia romántica lanzada en 1990, Mujer Bonita, aún sigue teniendo visibilidad y es imposible no recordar a Julia cuando uno escucha la banda sonora de esta cinta. Como las chances de repetir un éxito semejante no son muchas y las comparaciones siempre están a la orden del día, era de esperar que su carrera tuviera altibajos y así ocurrió cuando, por ese entonces, “Línea Mortal” no estuvo a la altura de las expectativas generales. Pese a ello, no puede decirse que fue un fracaso porque después de todo, se ha rescatado del olvido mediante la remake “Línea mortal: Al límite”, con dirección del danés Diels Arden Oplev y el protagonismo de Ellen Page y Diego Luna.
Para su satisfacción y en un acto de justicia para no dudar de sus habilidades para recrear ficciones, en 1991 la buena fortuna volvió a estar de su lado y la dejó sumar más aplausos y elogios gracias a “Durmiendo con el enemigo” y a “Hook”, una obra dirigida por Steven Spielberg que le brindó a Julia la posibilidad de mostrar una faceta más inocente e infantil dándole vida a Campanita en compañía de los talentosos Dustin Hoffman y Robin Williams.

Ampliando sus horizontes en el competitivo universo de los artistas
Cuando Julia Roberts, por imagen, carisma, trabajo y brillo propio, se ganó el corazón de los espectadores y se consolidó como actriz, en Hollywood comenzaron a disputarse a esta figura que la mayoría quería tener en sus producciones por su elevado poder de convocatoria. Seguramente, más de una estrella de larga trayectoria habrá visto herido de muerte a su ego cuando esta bella y talentosa actriz demostró que había llegado para quedarse en el competitivo universo de los artistas. Y no solo conserva su popularidad sin cansar con su presencia, sino que esta estadounidense posee un liderazgo indiscutido en la meca del cine que le da, desde hace muchos años, la libertad de elegir en qué proyectos participar.

Notting Hill, “Comer, rezar, amar”, “La sonrisa de Mona Lisa…
Así, por ejemplo, al sumarse a “El informe Pelícano” gozó el privilegio de estar junto a Sam Shepard y a Denzel Washington y, cuando se puso bajo las órdenes de Woody Allen en “Todos dicen I love you”, tuvo como compañeros a Tim Roth, Drew Barrymore y Edward Norton.
Mel Gibson, en tanto, fue la figura que estuvo con ella en “Conspiración”, así como en “La boda de mi mejor amigo” compartió escenas con Dermot Mulroney, Rupert Everett y Cameron Díaz.
Fusionar su ángel con la maestría de Susan Sarandon, a fines de la década del ’90, fue la fórmula de “Quédate a mi lado”, un contrato que le llegó antes de “Un lugar llamado Notting Hill”, la película que la acercó profesionalmente a Hugh Grant.
Tampoco se puede dejar de recordar que la protagonista de “Erin Brockovich” ha encabezado el reparto de “La sonrisa de Mona Lisa”, donde también trabajaron Kirsten Dunst y Julia Stiles. Más cerca en el tiempo, el universo laboral la ha unido a Jude Law, Natalie Portman y Clive Owen en “Closer” y a Tom Hanks y Philip Seymour Hoffman en “Juego de poder”.

La inmensa huella del film “Comer, rezar, amar” que dejó en su interior…
Cada una de estas experiencias le ha dejado enseñanzas y numerosos recuerdos pero, difícilmente, se repita la huella que dejó en su interior “Comer, rezar, amar”, una obra que ella conoció desde el libro sin saber que el guión llegaría a sus manos con la propuesta de darle vida frente a la pantalla. En declaraciones a la prensa, Julia aseguró que nunca había trabajado tanto como en este desafío filmado de modo cronológico que desde su perspectiva, valió la pena. Literalmente le puso el cuerpo a esta película que le agregó kilos a su figura por las delicias que degustó en Roma, la llevó en India a convertirse al hinduismo y a atrapar el amor en Bali de la mano de Javier Bardem.

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Texto: Redacción Sólo Líderes