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Gastronomía de Río de Janeiro: Festival de aromas y sabores

Recetas tradicionales surgidas de las entrañas del territorio carioca conviven con preparaciones llegadas del Viejo Continente y de otras latitudes. La Ciudad Maravillosa cuenta con múltiples atractivos y la oferta gastronómica es uno de ellos.

Tentaciones a cada paso. En cualquier época del año, Río de Janeiro es una fiesta para los sentidos. Sus paisajes, su música y su gente hacen que visitar la ciudad siempre sea una ocasión propicia para el disfrute. La gastronomía, en este marco, es otro de los encantos que presenta la localidad: rica, variada y de calidad internacional.
Dispuestos a dejarnos sorprender por las delicias locales, nos alojamos en el hotel Golden Tulip Río Leme con la intención de realizar un circuito al compás de las ollas y los sartenes. ¿Qué mejor que comenzar el circuito por el restaurante del establecimiento hotelero, a cargo del chef Claudio Silva?
Poty suele ser señalado como uno de los locales gastronómicos más tradicionales del barrio de Leme. Abierto al público en general, dispone de capacidad para ciento cincuenta comensales y se especializa en cocina contemporánea, con opciones a la carta y buffet. Los domingos es posible deleitarse por un completo brunch, ideal para reunir energía antes de salir a caminar por la ciudad. Cabe destacar que el Golden Tulip Río Leme también cuenta con un lobby bar y otro bar en la piscina.

En el corazón de Río

Tras este primer paso, decidimos alejarnos de la zona más concurrida de la playa para adentrarnos en el centro de Río de Janeiro y seguir degustando los sabores de esta fantástica tierra. Así llegamos a la Crepería Cliché, que nos sorprendió con su impronta francesa. Paulo Emilio Bouzan y Anna Beatriz Lopes abrieron el local en 2014 con la intención de reproducir un ritual típico de las calles parisinas: la posibilidad de disfrutar unas apetitosas crepes con la mano. Anna, de hecho, se formó en Francia, estudiando durante dos años en Lyon. De regreso en Brasil, decidió iniciar un emprendimiento que sirviera comida rápida y de calidad, apuntando a un comensal que carece de tiempo pero que no está dispuesto a renunciar a los sabores apetitosos. En un ambiente relajado y confortable, Cliché satisface ese requerimiento.
Además del restaurante, Lopes cuenta con un food truck que participa de diversos eventos gastronómicos. En ambos hay opciones saladas y dulces, siempre con una espectacular masa liviana y crujiente. La crepe París, elaborada con queso brie, cebolla y champiñones, fue nuestra favorita.
Nuestro tour gastronómico continuó en el restaurante Málaga: la fusión perfecta entre las tradiciones ibéricas y la cocina brasileña. Con más de veinte años de trayectoria en el centro histórico de la ciudad, su titular, Augusto Vieira, siempre está atento a las nuevas tendencias para innovar en el menú, que incluye bacalao gratinado, pulpo, feijoada, carpaccio de salmón, suprema de pollo a la cubana y hasta platos alemanes. La cordialidad en su atención y el ambiente familiar son otros de los valores de este lugar ideal para almorzar o cenar de manera relajada, sin prisas.
No podíamos abandonar el centro de Río de Janeiro sin pasar por el restaurante del Pompeu Río Hotel, “donde en su edificio modernista, inspirando interacción entre lo antiguo y lo nuevo, este lugar da vida, todos los viernes, al fuerte vínculo que la región de la Gamboa tiene con la cultura negra en especial con la gastronomía africana y el samba de raíz."
“Aquí se revive el espíritu de la Tía Ciata. Hilária Batista de Almeida, de ella se trata. Arribó a la ciudad en 1876 después de huir de la persecución policial que sufría en Bahía. Instalada en la región de la Gamboa, que hoy alberga al hotel y conocida como “Pequeña África”, por conglomerar la mayor comunidad negra fuera de África, pronto empezó a ofrecer platos bahianos en la Rua Sete de Setembro, ataviada con ropa típica de su región. También se hizo célebre por organizar sesiones de samba en su hogar y hasta por alquiler trajes para el carnaval y para obras de teatro. Se destacó rápidamente entre las bahianas más divertidas y su casa pasó a ser considerada la capital de la “Pequeña África”. Tuvo un papel tan preponderante en el escenario del samba de Rio de Janeiro, que en los primeros años de desfile de las escolas de samba era obligatorio pasar delante de su casa para reverenciarla. Tía Ciata es considerada aún hoy, como una figura ejemplo de una mujer fuerte, guerrera e emprendedora, una mujer que estaba adelantada a su época."
El Pompeu Río Hotel honra a la legendaria Tía Ciata a través del caldinho de feijão, cuya receta de raíces africanas actualiza con la influencia andaluza y un nuevo modo de servirlo, que le ha permitido obtener la certificación de producto de excelencia y ser incluido en la ruta de turismo de experiencia. Imperdible.

Cerca del mar

El encanto costero nos llama y así seguimos nuestro periplo gastronómico en Ipanema, una de las playas más famosas del planeta. Allí nos espera Rayz, el restaurante, de gran arquitectura y muy acogedor, presenta un menú de autor creado por Daniel Pinho. Este chef suele recorrer Brasil en búsqueda de técnicas y sabores novedosos para deleitar a sus comensales. Su meta: bucear en las raíces de las tradiciones regionales y crear platos únicos que sorprendan.
El risotto de rabo y el lomo gratinado con salsa de queso, hongos salteados, papas rústicas, tomates Cherry y panceta son algunas de las opciones que brillan en el menú elaborado por Pinho, donde también se destacan las caipirinhas especiales.
Aperitivos, platos principales, cerveza de barril, cervezas especiales y postres deliciosos, todo ello en un ambiente moderno que explora toda la naturalidad de Río de Janeiro, sin perder el carácter informal del alma carioca.
Pero la relevancia de este establecimiento inaugurado en 2014 va más allá de la comida. En Rayz siguen el concepto de “gastronomía sustentable” y utilizan energía eólica, paneles solares y un sistema para el uso inteligente del agua. De este modo se puede comer rico y minimizar la huella ambiental.
De Ipanema nos dirigimos a Lapa para maravillarnos con los platos de Riá, el restaurante del hotel Bristol que abrió sus puertas a comienzos de 2016. Lo primero que llama la atención es el diseño del recinto, desarrollado por el arquitecto Ricardo Hachiya. En el salón principal se destaca el techo de cristal dando luz natural al espacio y por otra parte la cocina abierta permite observar los movimientos del chef desde todos los rincones. La decoración consta de fotografías en 360º de Río de Janeiro, registradas por Rudy Johanns. También sobresale una pintura de Julia Hachiya, la hija del arquitecto.
Con una cocina contemporánea e internacional, la presentación de la comida es otro punto a favor de Riá. El tartar de palmitos con salsa teriyaki, por ejemplo, se sirve en un zapato de color rosa. Los camarones crujientes con gelatina de pimiento, en un lavatorio. Lo lúdico tiene una gran importancia en este sitio, proporcionando nuevas experiencias a los comensales.
El menú elaborado por el chef Eduardo Souza incluye numerosas opciones de la cocina local e internacional. Entre ellos se encuentran el picadinho carioca, un clásico hecho con carne, arroz, farofa de tocino y huevo poche; el Bobó de camarão, acompañado de farofa de dendê y arroz blanco. El restaurante también sirve comidas saludables como el sándwich asiático hecho con calabacín, berenjena, tomate, cebolla, aceite de sésamo y salsa de soja, todo en pan de trigo integral o el sándwich Natural, con pan multigrano, ricotta, zanahoria rallada y salsa de yogur. Los postres incluyen Panna Cotta con salsa de frutos rojos, Tiramisu y crema de guayaba fresca con mousse de queso fresco. El desayuno libre abierto al público con fiambres, embutidos, panes, quesos, jugos, mermeladas y mucho más y los viernes con buffet de feijoada musical con carnes y todos los acompañamientos tradicionales que hacen de este plato uno de los favoritos de la cocina del Río forman parte de la propuesta de Riá.
Con una ubicación privilegiada, cerca del centro de Río, el Riá Restaurante sirve a muchos eventos de negocios, siendo elegido para celebrar reuniones en el salón que funciona en el segundo piso.

Espíritu francés

Nuestro tour gastronómico por Río de Janeiro finalizó en CT Brasserie, un restó creado por Claude Troisgros con sus hijos Thomas y Carolina en São Conrado hace nueve años inspirado por la tradición de las cervecerías de París, que ponen de manifiesto el espíritu sibarita y el lado gourmet de la vida.
Siguiendo el estilo que conquistó a los intelectuales y los artistas franceses, con un ambiente sofisticado e informal y clima ligeramente art nouveau desarrolla un menú de inspiración gala con toques mediterráneos y por supuesto cariocas para todas las horas del día. Ricardo Hachiya también está detrás de la ambientación de CT Brasserie, donde combinó elementos clásicos y modernos con maestría.
El azul oscuro impacta en la fachada que presenta puertas de cristal de gran tamaño y contrasta con el toldo rojo que brinda resguardo a las mesas ubicadas al aire libre Entre las columnas espejadas del interior se luce el mosaico que constituyen los azulejos de porcelana. Lámparas con apliques en las paredes, sofás y numerosas fotografías completan la decoración del restaurante que funciona en la terraza del São Conrado Fashion Mall.
El confit de pato a la naranja, los ravioles de Camembert con macadamias, rúcula y pasas de uva y el ceviche están entre las recetas elaboradas en este restaurante que, al igual que muchos otros, demuestran la importancia de Río de Janeiro en el panorama gastronómico sudamericano e internacional.