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Turismo

Museos subacuáticos, una experiencia distinta

Caminar por sus pasillos o recorrer su espacio virtual no son las únicas maneras de disfrutar un museo: el entretenimiento puede encontrarse debajo del agua. Existen varios lugares, algunos incluso creados de manera espontánea, que logran sorprender.
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Visitar un museo es una de las actividades turísticas por excelencia. Estas instituciones permiten acercarse al pasado, a la cultura o a la naturaleza de un sitio de manera didáctica y recreativa. Muchos de estos establecimientos consiguen sobresalir gracias a su originalidad: entre ellos, los museos subacuáticos.

Se trata de lugares que pueden haber sido creados con el objetivo de brindar una experiencia diferente a los visitantes, aunque el contenido de algunos surgió espontáneamente por acción de la naturaleza y luego fue protegido. En estos museos los atractivos se encuentran sumergidos, una particularidad que hace que muchas veces sea obligatorio bucear para ir a su encuentro.

Uno de los más famosos es el Museo Subacuático de Arte (MUSA), que se encuentra en la costa de Cancún (México). En una superficie de 150 metros cuadrados se distribuyen cuatrocientas esculturas creadas por Jason deCaires Taylor, que se pueden apreciar buceando o a través de una embarcación con fondo de cristal. El MUSA fue creado en 2009 para proteger la vida marina ya que los ejemplares, con el tiempo, empezaron a refugiarse en las obras bajo el agua.

El talento de Jason deCaires Taylor también puede disfrutarse en el Grenada Underwater Sculpture Park, donde además hay creaciones de Troy Lewis. Este museo se halla en la costa oeste de la isla caribeña de Granada. Un paraíso natural que supo incorporar arte realizado con materiales ecológicos.

El Centro de Buceo de la Vieja Cesárea, por su parte, brinda acceso a un patrimonio cultural subacuático reconocido por la UNESCO. Se trata de un parque arqueológico submarino situado entre Haifa y Tel Aviv, en Israel, que contiene las ruinas de Sebastos y del puerto de Herodes. Su recorrida demanda unos 45 minutos y se realiza mediante senderos señalizados.

Otro museo de esta clase donde se luce la historia se ubica en Chongqing, China. Cubierto por el río Yangsté, el Museo Subacuático de Baiheliang surgió para que la gente pudiera observar un tesoro arqueológico que quedó oculto con la construcción de la Represa de las Tres Gargantas: una enorme roca con inscripciones y grabados milenarios. Esta roca fue protegida con una cámara circular a la cual se accede mediante túneles.
 
Texto: Redacción Sólo Líderes
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